Published On: Tue, Dec 11th, 2012

Wilkes Students travel to Spain and France

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Eiffel Tower, Paris, France

Wilkes Students travel to Spain and France

Three months ago, when I went toSpain, I did not expect any surprises. I did not need to fall in love with Spanish culture because I already was in love. I did not need to learn Spanish phrases because I had studied the language. I did not need to think about moving there in the future, because that decision had been made for years. In many ways, my mind was already fixed, as if I had already had the experience in my head, and I just needed confirmation in reality. I had high expectations of this trip and the change it made in my life was so great that it was a surprise I never expected.

I am Ryan Burdick, and I just spent the month of July inMadrid,Spain’s capital. This great trip was made possible byWilkesUniversityand Forspro ( Foreign Study Program). Dr. Paola Bianco, professor of Spanish and coordinator of the Spanish program, told me about this opportunity and immediately I knew I had to take advantage. After a year of various preparations and application processes, I finally found myself sitting on a plane larger than I had ever seen, with students from Wilkes and other Universities. We were all excited.

There were a total of 130 students in the program this year inMadrid. They were from all corners of theUSand they were as excited as I was. Without much effort, I met the majority of the group and it was easy to develop good friendships. In three days, I had formed a group of friends, and after the first week, I felt as if I had known these friends for years. We lived in a college dorm run by nuns, and in this large building we had our classes, we had our Spanish meals, enjoyed the use of the pool, played sports, and when necessary, we slept. We took one or two classes for 3 or 6 credits during the week, and these classes were taught by professors of the American universities that were participating in the program. Outside of the classroom, we could do what we wanted, and there were so many options.

During the week, we wandered through the elegant streets of Madrid. Often we were in Puerta del Sol, one of the most popular places in the city, where there are many narrow streets. The streets always had something to enjoy, people showing their talent on the street, the amazing food, all of the shops. Other notable sights in the city were the Parque del Retiro, The Prado Museum, and of course, Plaza de Toros.

Weekends were spent elsewhere in the country, and if I had to pick a favorite, it would definitely be the first weekend in Pamplona. This city, in the north of Spain, is known for the Festival of San Fermín and the running of the bulls. After 6 hours on the bus, we arrived at the city, where we were greeted by a million people celebrating in the streets. There, I met a lot of people who introduced me to many more. As someone who enjoys culture and language, my experience inPamplona was so great that I didn’t care that we missed the run the next day.

Our last stop of the trip was the city ofParis. We spent three days venturing around the city, and making mistakes by using Spanish expressions everywhere. I think when I went toParis, I was hoping that after this visit, we would return toMadrid, because at that point,Madridseemed like my home. This made it extremely difficult to leaveParisto return to theUnited Stateswhen the time came.

We left for theU.S.July 29, and in those four weeks we had a lot of experiences. I hope to return toSpainto do it again. I came from Spain with so many new friends, experiences, and knowledge about the country, culture and language that I never thought possible, and all my plans to move to Spain did not change, but strengthened with a sense of clarity and ambition. With everything I’ve experienced, I’m so grateful for the opportunity I had, and, I am sure that all the other students agree with me.

A special note of gratitude goes to Dr. Eric Pape who established a Study Abroad Award and gives students the opportunity to travel toSpainand to live this unforgettable experience, as he once did when he was a student.

Translated by Jaclyn Englehardt

Junior,WilkesUniversity

Jaclyn Englehardt of the article that Ryan Burdick wrote

 

Hace tres meses, cuando yo fui a España, no esperaba sorpresas. No me hizo falta enamorarme de la cultura española porque ya estaba enamorado. No me hizo falta aprender frases en español porque ya las había aprendido al estudiar la lengua. No me hizo falta pensar en mudarme allá en el futuro porque esa decisión ya la había tomado hacía años. De muchísimas maneras, mi mente ya estaba fija, como si yo ya hubiera vivido la experiencia en mi cabeza, y yo solo necesitara confirmarla en la realidad. Yo tenía muchas expectativas de este viaje, y el cambio que ejerció en mi vida fue tan grande que fue una sorpresa que nunca esperé.

Soy Ryan Burdick, y acabo de pasar el mes de julio en Madrid, la capital de España. Este viaje grandioso se realizó a través de la universidad de Wilkes, y el programa de FORSPRO (Foreign Study Program). La Dra. Paola Bianco, profesora de español y directora del programa a España, fue la que me dijo de esta oportunidad, y al instante yo sabía que tenía que aprovecharme. Después de un año de varias preparaciones y procesos de solicitud, yo finalmente me encontré sentado en el avión más grande que yo había visto jamás, con otros estudiantes de Wilkes y de otras universidades. Todos nosotros estábamos emocionados.

Había un total de 130 estudiantes en el programa este año en Madrid. Eran de prácticamente todos los rincones de los EE.UU., y estaban tan emocionados como yo. Sin mucho esfuerzo, yo conocí a la gran mayoría del grupo, y en un sitio así, fue muy fácil desarrollar unas buenas relaciones de amistad. En tres días, ya había formado un grupo de amigos, y después de la primera semana, ya me sentía como si yo hubiera conocido a estos amigos por muchos años. Vivíamos en una residencia universitaria controlada por monjas, y en este edificio grande teníamos nuestras clases, tomábamos varias comidas españolas, disfrutamos del uso de la piscina, jugamos deportes en la cancha, y cuando era necesario, dormíamos. Tomamos una o dos clases por tres o seis créditos durante la semana, y estas clases eran enseñadas por los profesores de las universidades que participan en el programa. Fuera del aula, podíamos hacer lo que queríamos, y había tantísimas opciones.

Durante de la semana, deambulábamos por las calles elegantes de Madrid. A menudo nos encontrábamos en la Puerta del Sol, uno de los lugares más populares de la ciudad, donde se encuentran muchas calles estrechas. Allí siempre teníamos algo que disfrutar, incluso toda la gente presentándose en la calle, la comida increíble, y todas las tiendas. Otros lugares notables en la cuidad eran el Parque de Retiro, el Museo Nacional del Prado, y por supuesto la plaza del toros.

Los fines de semana los pasamos en otros sitios del país, y si yo tuviera que escoger uno favorito, definitivamente sería el primer fin de semana en Pamplona. Esta ciudad queda en el norte de España, y allí se hace el festival de San Fermín y la corrida de toros. Después de seis horas en el autobús, llegamos a a la ciudad, donde fuimos saludados por un millón de personas celebrando en las calles. Allí yo conocí a un montón de personas que me presentaron a un montón más. Como alguien que disfruta de la cultura y la lengua tanto, esa experiencia fue tan grandiosa que me dio igual que no viéramos nada de la corrida el día siguiente.

Nuestra última parada del viaje fue la ciudad de París. Pasamos tres días aventurándonos alrededor de la ciudad, y equivocándonos por usar expresiones españolas en todas las partes. Creo que cuando yo fui a Francia, estaba esperando que después de esa visita, íbamos a regresar a Madrid, porque a ese punto, Madrid parecía mi casa. Esto lo hizo sumamente más difícil partir cuando llegó la hora.

Despegamos para los EE.UU. el 29 de julio, y en esas cuatro semanas tuvimos un montón de experiencias. Aunque ese viaje me agotase, espero poder volver a hacerlo otra vez. Yo vine de España con tantísimas nuevas amistades, experiencias, y más conocimiento sobre el país, la cultura y la lengua que nunca yo creí que fuera posible; y todos los planes que tenía de mudarme a España no cambiaron, sino que se fortalecieron con un aumentación de claridad y ambición. Con todo lo que he experimentado, me siento tan agradecido por la oportunidad que tuve, y pienso que todos los participantes están completamente de acuerdo.

Eiffel Tower, Paris, France

 

 

 

 

 

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